
cantāre.-
Alguna vez dije que quería ser novela. También muchas veces he querido ser canción. Sin embargo últimamente he preferido el silencio. Y el silencio también tiene su musicalidad. No es que quiera evitar las dulces vibraciones que, por cierto, son imposibles de sortear. No, no es eso. Solamente traté de encontrar la melodía indicada, el tono justo que, en mi memoria, se encadene con esa serie perfecta de retratos que tienen tu nombre. Pero encontré el silencio. ¿Por qué? La respuesta está unas palabras antes: porque la música, la combinación precisa de todos mis sonidos, sos vos. He entendido que para tañer una serie de notas que acompañen tu mirada, debe ser tu mirada misma quien las pulse. Y yo no tengo el don. Ni tengo tu mirada, ni tus labios, ni tu voz...entonces no encuentro la manera de poder descubrir la música buscada. Pero, entre tanto desorden, encontré el silencio que, como dije, también tiene su musicalidad. Y así, abrazado a mi silencio, te miro. Con mi orquesta sorda, dejo que tu imagen produzca la canción. No puedo describirla aquí, no creo que pueda ser escrita en un devenir de redondas y corcheas, en un mejunje de blancas y fusas. No. Es una música intraural, que suena dentro de mí; que vibra dentro de mí; que calla dentro de mí. Es una música compuesta en clave de vos, con el pentagrama completamente vacío. No se puede escribir, pero sé que suena de la misma manera en que yo la escucho dentro de cada ser de este mundo. Sólo es cuestión de saber encontrar el silencio. Y a ella.-
Gael Borjesi®
A veces me pregunto si no estaría bueno que finalmente pudiera encontrarla. Le daría cierta paz a su atormentado corazón, pero perderíamos el deleite de leerlo.
ResponderSuprimirHoy tengo un día egoísta y prefiero la opción de no innovar.
Abrazzo de luzz.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderSuprimir¡Mire eso!, como a un niño lo tienen cantando versos y sembrando suspiros en los silencios. Ella con su guitarra y largas falanges, poéticas y sensitivas, le cantaron canciones que hablan doradas palabras y brillan como instantes.
ResponderSuprimirSea novela, sea canción, sea lo que sea, pero no deje de ser Gaelito.
Saludos desde el alma.
Vamos a decir que le pusimos una pausa al arte para mirar por la ventana y ver si, en una de esas, nos sabemos inspirados para comenzar a tocar.
ResponderSuprimirQue los silencios nunca nos falten, y que siempre nos quede la música...
ResponderSuprimirAbrazos de luz.-
Es increíble la música que se lee,escucha,respira y vibra en ese pentagrama!!!!Elogiable su capacidad de retorno a seducir a todos los sentidos,Sr Escritor!Su "Maestro" debe estar orgulloso!!!!Mi corazón lo abraza!!
ResponderSuprimirEntiendo de orquestas sordas. El silencio tiene eso, una melodía diferente. Hay que aprender a escucharlo, si. Esconde cosas interesantes, a veces de más dolorosas, como la música compuesta en clave de... ausencia.
ResponderSuprimir¡Te abrazo con toda la luz! (me compré un grupo electrógeno)
Y en este mutismo sé que reconocés las palabras que quiero decirte, amigo.
ResponderSuprimirPerdón por la demora... es siempre luzz tu silencio musical.
Recuerdo las preguntas de aquel admirado profesor: Cuál prefieren: la luz del relámpago o la de la estrella? El silencio... se escucha? La luz del relámpago me da temor y el silencio ayuda a encontrarse con uno mismo. Es la música del alma y vos, una estrella.
ResponderSuprimirNo tengo mucho más que decir, que tus relatos son siempre impecables.
ResponderSuprimirMe queda solamente dejar una sonrisa, luminosa.
=)
no puedo decir más que: ésta es la frase que me hizo ruido y me dejará pensando una y otra vez....
ResponderSuprimir"He entendido que para tañer una serie de notas que acompañen tu mirada, debe ser tu mirada misma quien las pulse...."
Saludos y Besos de luciérnagas y mariposas....