
oblitare.-
Con mucho olvidar, uno no se asegura la superación de algún evento pasado. Incontables sucesos desafortunados y errores que creía tuyos han sido suprimidos con tenacidad absoluta de esta caja de recuerdos que se debate entre el sepia y el gris. Pero nunca te superé. Entonces entiendo que el olvido es esclavo de la memoria. Es la memoria quien decide qué nos hidrata y qué se incendia de a poco en la pira del nunca más, elevándose hacia el éter ceniciento de negaciones antiguas. Y así, toda imperante, ella elige que tu imagen siga ahí, áurea, y que todas las reminiscencias nocivas carezcan de vigencia. ¿Cómo olvidar, entonces? ¿Cómo olvidarte, si la memoria, obstinadamente, te exime? Estoy cansado de olvidar penurias. Quizás sería mejor recordarlas y culparte. Y señalarte. Y culparte y señalarte y decir "sí, ella ha sido"; y sentir que no necesito este ardor de nuevo y culparme; y señalarme y decir que este ardor es mi culpa y recordarme...y así es como siempre sos culpable de mi olvido, pero inocente en mi memoria. Porque tan fácil parece tu arte, que felizmente no soy idóneo para él. No puedo pretender el rigor de tu desdén. No puedo ser óptimo. Siendo imperfecto, en el único lugar en el que soy perfecto es en tu olvido: él borra mis errores (como mi olvido borra los tuyos); lava mis miserias (como mi olvido lava las tuyas) y redime mis derrotas (como mi olvido te redime). Pero es tan certero, tan preciso, tan perfecto...es un olvido tan perfecto, que me olvida a mí también. Y yo no puedo permitirme ese lujo....-
Gael Borjesi®
Hermosísimamente doloroso. Definitivamente el poder exorcizar nuestras penas al volcarlas sobre el papel logra lo mejor de nosotros a veces.
ResponderSuprimirBienvenido (de vuelta) al universo Blogger, estimado.
ResponderSuprimir"El olvido es esclavo de la memoria"... ni más ni menos.
Un abrazo.
Ahhh, volver a permitirme este lujo de leerlo...
ResponderSuprimirDe encontrar en muchos renglones lo que Usted puede decir por nosotros.
¡Bello volver a tenerlo!¡Sabía que este tiempo silencioso sólo podía traer creación!Desgarrador y elocuente..."y que todas las reminiscencias nocivas carezcan de vigencia...".Ud.sigue endulzando los sentidos.Gracias por permitirnos leerlo!¡Beso de luna!
ResponderSuprimir¿Alguna vez les dije gracias? Ya no sé cómo....-
ResponderSuprimirSiempre que usted vuelve, es un suspiro sus letras, y no va a parar de leer eso, estoy segura.
ResponderSuprimirEstoy segura de que el día en que las palabras puedan disimular las marcas de los hechos, será en ése momento en que los lamentos ya no significarán nada y ¡por favor que eso no suceda!, así podamos tener un pedacito de cielo cada vez que sus palabras se hacen presentes.
Saludos y gracias a usted, amigo Gael.
Ya hace tiempo que el agradecido soy yo, Celestelú. Y no por las palabras que plasma aquí, casualmente.
ResponderSuprimirUn abrazo de luz.-
La memoria es la que elige, así es, por eso hay que darle batalla, para que ese ser selectiva, que la caracteriza, no nos deisfrace la verdad, porque la muy maldita se encarga de que salgan a la luz sólo algunas cosas mientras deja que otras (las que no convienen)sigan en penumbras, para que "las reminiscencias nocivas carezcan de vigencia" y esto jamás puede ser bueno... porque es una verdad a medias!!! es una batalla diaria que todxs libramos ... abrazo luminoso!!!
ResponderSuprimir"Vea: si no me conoce, no se dará Ud. el lujo de olvidarme".-.
ResponderSuprimirY yo no puedo permitirme ese lujo....-
"En el único lugar en el que soy perfecto es en tu olvido".
Gael, Gael! Sos increible, hermano! Un abrazo de Alma, la que pasa a cero. Siga escribiendo, por favor, que sus letras hibernen menos tiempo!
Su vuelta es como el derrame de jarabe para la mosca y el morbo para mis ojos... Hay algo muy tremendo... "Escribir un pensamiento y ser leído"
ResponderSuprimirAlgo más tremendo??? encima de todo, que guste...
Gustarme :)
Mel: en estos momentos, creo, me preocupa más el olvido que la memoria...
ResponderSuprimirAlma: Usted no es increíble: yo creo en Usted.
Porcelana: escribir un pensamiento ya es algo tremendo. Ver, en un papel o en una pantalla, ese pedacito de uno que ya nunca más le pertenecerá en exclusividad, si no que besa el aire, es tremendo, a mi entender.
Enormes gracias a todos y sendos abrazos de luz.-
Gracias por recordarme que el tiempo todo lo borra. Aunque quede impreso.
ResponderSuprimirha empezado a apagar la luz ... :'(
ResponderSuprimirHay momentos en los que uno tiene que pasar a otra habitación, sin olvidarse la luz encendida en la anterior. Lo que hay en esa habitación no se perderá, irá degradándose de a poco hasta transformarse en algo que no será lo que fue, tal vez fétido. Así que una advertencia: sólo volver a encender la luz de esa habitación para limpiar los desperdicios que se encuentren desparramados. Luego, con mucho tacto, retirar la bombilla; cerrar lentamente la puerta (que seguramente crujirá como un lamento) mientras uno se retira; echar llave con el mayor cuidado...y sonreír.
ResponderSuprimirGracias, sempiternas, para ustedes.-
No se apaga la luz,Gael.Y tampoco lo intenté.Esperaré la magia...no estoy dispuesta para esta despedida¡Disculpe!¡No puedo sonreír!¡Hasta siempre!
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